Las alquerías, son un elemento clave de la arquitectura rural valenciana. Edificaciones singulares, señoriales y centenarias que sobreviven todavía en el tiempo y en la memoria, dan testimonio del paso de los siglos, teniendo la mayoría su origen entre el siglo XV y el XVIII.Foto:echiner1
Enclavada en la Partida del Milagro, junto a la desembocadura del Barranco del Carraixet. De estilo gótico, blanca, fue edificada en 1909 sobre la antigua. De ésta se conservó el retablo de azulejos representando el “Miracle” que hoy ocupa el testero del altar. Celebra su fiesta el lunes de Pentecostés.Foto:echiner1
La tradición arraigada en Alboraya cuenta que un musulmán converso de Almàssera estaba moribundo y pidió la Comunión al cura. Almàssera en aquel tiempo dependía eclesiásticamente de la parroquia de Alboraya, por la que cosa fue el cura de esta el encargado de traerle las formas sagradas. Al atravesar el barranco de Carraixet, las hostias le cayeron al agua, hecho que provocó una gran conmoción y que el pueblo se organizara para recuperarlas.Foto: tracx
Barracas Referente arquitectónico en las huertas valencianas, las podremos encontrar en la huerta de Alboraya. Actualmente las Barracas han dejado de ser la vivienda habitual para transformarse en caseta de campo y ocio. Foto:tracx
Para evitar este riesgo, es por lo que se está encauzando, convirtiendo un trazado natural de lo que podía haber sido un corredor ecológico mediterráneo en una pista hormigonada, porque el riesgo de cruzarlo durante las pocas horas cada diez años que lleva agua es inasumible por los habitantes de sus riberas.Foto: tracx