Se trata de una sólida construcción, de planta cuadrada, edificada a base de ladrillo y mampostería, que por su típica factura mudéjar se piensa podría ser anterior a la Reconquista. Su base mide 5,75 x 6 mts., y con cuatro alturas se alza hasta los 32 mts. Una escalera helicoidal comunica las distintas plantas (la última de ellas abovedada) hasta llegar a la terraza practicable, sobre la que se levanta una pequeña atalaya como remate. Su estado actual es de ruina progresiva (no ha sido restaurada), aunque su destacada silueta sigue siendo un símbolo distintivo de la población. Urge, pues, su rehabilitación para recuperar en lo posible este histórico edificio