El Palacio del Marqués del Bélgida se construyo al lado de una Torre (que existe en la actualidad) construida por el Rey Árabe que existía en Xàtiva a fin de que sirviera de avanzadilla de su reino. De la Torre o fortaleza faltan las almenas de que estaba dotada todas estas construcciones, caídas a causa de un fuerte terremoto que hubo en lo que hoy se llama el Canal de Navarrés y que destruyó también el palacio Árabe que existía en Xàtiva, en lo alto de la Torre hubo empotrada una lápida romana (contenía un inscripción sepulcral romana, que publicó Villanueva en su Viaje Literario, y conta el número 3.653 de Corpues. De Hübner), hallada entre cimentaciones antiguas de Énova; pero uno de los poseedores del edificio, menos culto que cristiano, la arrancó y la tiró a la calle porque no quería en su propiedad "cosas de los moros"(con la cisterna y acequia verdaderamente árabes fue más indulgente, por razones lucrativas, quizás).