Los orígenes de Santa Pola se remontan al tercer milenio a.d.C. época en la que sus primeros pobladores habitaban la Cueva de las Arañas. Las actividades estos pueblos se limitaban a la caza y la pesca. La influencia de las civilizaciones griega y fenicia configuraron los rasgos culturales ibéricos de esta ciudad. A partir del siglo I d.C. se construyó el puerto, el llamado Portus Illicitanus romano, fundamental para el desarrollo del comercio marítimo. De esta época se conservan una factoría de salazón de pescado y la Casa Romana del Palmeral.Desde la caída del Imperio Romano hasta la Alta Edad Media, la falta de trabajo y actividad en la zona, desembocó en una gran despoblación. Santa Pola se integró en el Reino de Aragón en el siglo XIV. La existencia de bandoleros y corsarios en esta época propició la construcción de un castillo y una torre vigía. Durante el siglo XVIII experimentó un crecimiento económico y demográfico, creciendo el núcleo urbano en torno al castillo, lo que comenzó a dar forma a la Santa Pola actual. En 1812, la población se independizó de Elche. En 1874, el rey Alfonso XII le concedió el rango de villa, asignándosele en 1944 un territorio propio. La actividad mercantil del puerto condicionó el gran desarrollo vivido por la ciudad en el siglo XIX.Actualmente Santa Pola depende principalmente del turismo y cuenta con una importante flota pesquera. http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Pola