No se han encontrado yacimientos prehistóricos pero existe gran cantidad de poblados ibéricos en los alrededores: Puig de Vinarós, Puig de Benicarló, Vinyets de Canat, Tessa Alta y algunos enterramientos destruidos en el propio término.Pero los auténticos orígenes hay que buscarlos en la ocupación sarracera de las tierras del Ebro. Los numerosos campos de olivos que ya existían con la ocupación de las tropas de Jaime I, los topónimos como la partida "dels Moros" y la pequeña aldea abierta con su molino de aceite demuestran los restos de esta cultura.