Fue una antigua alquería musulmana donada por el rey Jaime I el Conquistador en 1238 al obispo de Huesca, Vidal de Canyelles. En 1242 pertenecía a Miró de Ciutadella. Está documentado el mandamiento de un pago de cincuenta sólidos a D.P. Marrades a fecha del 7 de mayo de 1372 y otro el 26 de junio del mismo año, según consta en el libro Claveria Comuna. Después hasta 1610, fue señorío de los Artés, pasando posteriormente a ser propiedad de los condes de Parcent, hasta la abolición de los señoríos en 1814. Almassera