Que Borriol fue poblado en la antigüedad está testimoniado por los numerosos restos arqueológicos encontrados en su término, entre ellos las pinturas rupestres de l' Albaroc (en la actualidad el Ayuntamiento gracias a la colaboración de la Conselleria de Cultura, Educació i Ciència las ha restaurado y en breve podrán ser visitadas). Se acredita el paso de la Vía Augusta por la existencia de un miliario que se conserva en un jardín público del pueblo. Los restos del castillo se alzan sobre una roca que domina el núcleo urbano. Del antiguo recinto amurallado sólo queda una puerta. Borriol recibió carta puebla otorgada por el rey Jaime I en 1250.