Castellón de la Plana Capital de una de la provincias más montañosas de España, bañada a su vez por el mar a lo largo de 113 km de costa, es una ciudad abierta al futuro en la que se combinan amplias avenidas con calles y plazas recoletas que antaño formaban la población. Sus playas bien cuidadas arropan al puerto que canaliza una parte importante de las exportaciones.