Asentado sobre dos macizos rocosos domina la ciudad y toda la Hoya de Buñol, y se extiende de noroeste a sureste ocupando aproximadamente 400 m de longitud. Su importancia estratégica se basaba en estar en la antigua frontera entre Castilla y Valencia. La construcción ocupa el centro de la población y está formado por dos recintos situados sobre una cresta rocosa entre la fosa del río de Buñol y el barranco de Borrunes