El origen de la localidad es muy confuso. Sobre el monte "Machorral" quedan ruinas de un castillo árabe. Las huestes del rey Jaime I la liberaron del poder sarraceno. Históricamente formaba parte de la "tinença" de Culla, señorío que desde 1235 perteneció a Blasco de Alagón y después a Guillem d'Anglesola y a su mujer Constanza de Aragón.