A falta de un estudio sistemático y en profundidad de los restos arqueológicos del término municipal, hasta la fecha, la presencia humana más antigua se remonta a la Edad de Bronce, si bien se trata de restos poco significativos.Es a partir de la cultura ibérica cuando l'Alcora presenta una relativa abundancia de yacimientos, destacando de entre ellos los poblados de Montmirà y el Tossal de les Foies.