Se han encontrado restos de poblamientos ibéricos en los yacimientos de San Roque y el Castillejo. A pesar de esto, la localidad es de fundación musulmana y, después de la reconquista, mantuvo su población su población musulmana hasta su expulsión en 1368 a raíz de su rebelión durante la guerra de Castilla. Dicho año esta alquería recibió una primera Carta de Puebla, que se vio completada y ratificada por el Obispo de Segorbe, Íñigo de Valterra, en 1379 cuando, a título particular, compró el lugar.