El origen de la población es musulmán, como atestigua su trazado urbano, situándose la fecha más posible de su fundación entre finales del siglo XII y comienzos del XIII. Se cree que Matet aparece sobre finales del siglo XII o principios del XIII. De origen árabe, después de la Conquista perteneció al Duque de Sessa y posteriormente pasó en confiscación al Rey. Luego lo vendió al Conde de Aranda y últimamente al dominio de D. Pedro de Urrea.