En su término se ha encontrado un Toro Ibérico, en un paraje cercano al río Vinalopó, y una Lápida Romana que demostraría la existencia de una antigua ciudad romana en las proximidades del río; ambos restos se hallan expuestos en el Ayuntamiento. En cualquier caso, la población ya existía en la época musulmana. Fue incluida por Alfonso X de Castilla en el término de Alicante, tras su conquista a mediados del siglo XIII. Jaime II la conquistó para el Reino de Valencia y la mantuvo jurisdiccionalmente en la municipalidad alicantina. Hasta la expulsión de los moriscos (1609), mantuvo una población mixta de cristianos y musulmanes. Durante la guerra de Sucesión, Monforte se mantuvo fiel al bando borbónico; en agradecimiento, Felipe V le concedió el Toisón de Oro y el título de villa con jurisdicción propia en el año 1706.