Los piratas berberiscos atacaban las costas del Mediterráneo incendiando casas y llevándose como esclavos a sus habitantes. Este es el origen de las torres-vigía que recorren la costa alicantina y el motivo de que Finestrat posea un segmento de litoral, conocido como La Cala, ya que le dieron estas tierras por contribuir a la defensa del litoral. Este hecho histórico junto a su proximidad a la impresionante mole maciza del Puig Campana dotan de singularidad a la tranquila villa de Finestrat. De ahí que se defina a sí misma como "Mar y montaña". Hoy en día es una ciudad que combina la agricultura con los servicios y el turismo.