El origen de la población se remonta al establecimiento de una fortaleza musulmana. Constituyó un importante núcleo de moriscos dependientes del conde de Cocentaina. En el año 1609, antes de su expulsión , estaba integrada por 115 casas. Sella es uno de los ejemplos de la medida tomada por Felipe III de expulsar a los moriscos, con ello despobló a la provincia de Alicante de sus mejores y más laboriosos agricultores. En tiempos Sella era el pueblo más próspero de la zona y todo él estaba habitado por moriscos. Con la despoblación se empobreció y perdió su identidad cultural.