Diferentes descubrimientos sugieren el desarrollo de cierta actividad prehistórica en Benisa. El hallazgo de tres pequeñas pinturas rupestres, en la partida rural de Pinos, así como el de monedas, ánforas, etc. nos indica también el paso de los romanos por estas tierras.El origen del topónimo Benisa (Banu-Isa) se considera árabe. También hoy la mayor parte de las partidas rurales del término conservan su nombre árabe: La Alfama, la Rápita, el Rafalet... Ello confirma la tesis histórica que señala la existencia de un importante núcleo de población arábiga cuando las huestes de Jaime I de Aragón llegaron en 1248 a Benisa, anexionando el lugar al Reino de Valencia.