En el Pla de Petracos hay un yacimiento prehistórico que habla de la antigüedad del lugar; Aún así la población tiene su origen en el antiguo castell de Serrella, por la que también es conocido como Castells de Serrella; formaba parte de los dominios de Al-azraq hasta 1254 cuando Jaime I lo incorporó a la Corona de Aragón; en 1290 (1320 según otras fuentes) fue comprado por Bernat de Sarrià y posteriormente pasó a la orden de Calatrava, de la cual constituyó el Castell de Castells; fue lugar de moriscos, los cuales ocupavan 170 casas en el momento de la expulsión, a la cual se opusieron por las armas y fueron derrotados, después de destruir la iglesia, en la batalla del Pla de Petracos; la posterior repoblación se hizo con cristianos mallorquines.