En 1240, Jaime I de Aragón donaba Muro a un musulmán de Játiva: Çalema Hoto. A finales del siglo XIII Jaime I entregaba esta población junto con otras posesiones a Roger de Lauria, cuyos descendientes lo poseyeron hasta el siglo XV. En 1448 Alfonso el Magnánimo cedía Muro al primer conde de Cocentaina, Eiximen Pérez de Corella. En 1580 Muro se constituía en municipio.Fue lugar de moriscos, contabilizándose en vísperas de la expulsión más de 300 casas. El 26 de abril de 1611 Francisco Ruiz de Corella, como procurador de Gastón Ruiz de Corella, conde de Cocentaina y la Puebla concedía carta puebla a 17 pobladores residentes en Muro1 (). Las duras y exigentes condiciones de dicha carta serían la causa para el estallido de la segunda germanía en 1693.