Pueblecito montañés enclavado en el histórico valle de Trabadell, de clima frío y abundantes lluvias. Rodeado de montes poblados de pinar y monte bajo, su economía descansa en su riqueza agraria. Se cultiva trigo, cebada, olivo, vid y almendro. Carece de industria, si se exceptúa una almazara. La población, que a finales del siglo XVIII contaba con unos 350 habitantes, ha disminuido notablemente desde principios de siglo al compás de la emigración a los centros industriales de Cocentaina y Alcoy.