El pequeño y pintoresco pueblecito de Almudaina parece dormido a la sombra de la torre árabe que domina el término. Rodeado de bancales de olivos y cerezos, el caserío reposa en una de las gradas que escalonan la áspera sierra de Almudaina, en la margen derecha del río Serpis. La superficie del término es muy irregular, accidentada en las estribaciones de la sierra y ondulada en el sector norte. La altura más importante es el Alt de la Caseta (Alto de la Casita), a 1.008 metros. Se puede llegar hasta su cima tras una dura ascensión, finalizada la cual encontraremos una antigua cava en ruinas, la Caseta de la neu (la Casita de la nieve).