En el valle de Seta, inmenso entre las sierras de Alfaro y la Serrella, este pequeño enclave, que en época musulmana ya figuraba como tal, ha visto desaparecer su población gradualmente desde que en 1609 protagonizara una revuelta oponiéndose a la expulsión de su población morisca. Es término muy montañoso, siendo sus alturas más destacadas el monte Matxos de 889 metros y el Pla de la Casa, que alcanza los 1378 m. Lo cruza el río Seta en dirección E-O, al que afluyen los barrancos del Ginebrar, dels Moros, Bau y Alfaro. Nacen también varias fuentes- del Rey, d´Avall, de les Dos Fontetes, etc., fluctuando al compás de las lluvias y las nieves que recogen sus montes.