Población de origen musulmán. Fue ocupada por Jaime I de Aragón a mediados del siglo XII. Su iglesia se independizó de la parroquia de Benilloba en 1535. Fue lugar de moriscos integrado por 42 familias, unos 190 habitantes, el año 1572. Perteneció al señorío de los Castelló y, posteriormente al conde de Rótova. El desastre de la expulsión de los moriscos en 1609 determinó su historia ya que era, y es, un pueblo típicamente agrícola.