Los testimonios más antiguos que se conocen de la ocupación por el hombre son algunos fragmentos de cerámica ibérica aparecidos bajo las construcciones medievales del castillo. De época romano-republicana es un as sextantario, del año 268 adC., encontrado en el Barranco de Caerna. Ya de plena romanización son los restos de una posible villa rústica en la Serratilla, en la que, entre restos de tégules y de vasos comunes, se halló una moneda del emperador Adriano, de los años 117-139 d.C.