Situado entre las cuencas de los ríos Buñol y Magro. El relieve es bastante quebrado y lo constituyen pequeñas elevaciones y lomas de materiales cretáceos integrados en el sistema ibérico. En la mitad norte destaca el cerro del Castillo (430 m.), a cuyo pie se extiende la población, tras salvar la rambla de la Hortera, el terreno vuelve a elevarse como en el puntal de Santa Bárbara