Alquería musulmana que el rey Jaime I otorgó al obispo de Huesca, Vidal de Canyelles. Teresa Gil de Vidaura, logró la propiedad mediante una permuta de tierras con dicho obispo, con la cual engrosó el patrimonio de Jaime de Jérica, hijo suyo y del rey Jaime II. El año 1331, pasó a manos de Gilberto de Zanoguera, quien fundó el señorío. Durante el siglo XV, pasó a poder de la Corona. A su término, se encuentra el despoblado de Rafelterras. La iglesia fue construida el siglo XV bajo la advocación de Santa Maria. Junto al Barranco de Carraixet se alzó una ermita dedicada a la Virgen María de los Desamparados; su primer edificio data del año 1414