En tiempos de la reconquista cristiana era una alquería árabe de las dos que aparecen con el nombre de Godayla en el Llibre del Repartiment. Jaime I la donó al mesnadero aragonés Pedro Maza en 1238, pero también dio tierras pertenecientes a dicha alquería a Sancho Pérez de Novailes, a Pascual Castellet y a Pedro Azlor. Paso luego a propiedad de Sancho Tena, y a principios del siglo XVI, a Bartolomé Almenar. Pasó luego a manos de la familia Juliá Muñoz, y finalmente a los barones de Santa Bárbara. La expulsión de los moriscos, en 1609, dejó casi sin habitantes a Godella, pero fue repoblada antes que otros lugares, dada su proximidad a la ciudad de Valencia.