En las terrazas de los dos ríos se encuentran al aire libre, sílex considerados mesolíticos. Hasta la romanización no existen más hallazgos. De esta época hay cerámicas comunes, terra sigillata, restos de un dolio y pesas de telar en el Castell de Basta y en otros lugares. La zona de Cofrentes, que no había sido incluida en los tratados de delimitación de conquistas entre Aragón y Castilla, fue conquistada por los castellanos y adjudicada al infante Sancho. En 1281 pasó al Reino de Valencia, por acuerdo entre Alfonso X de Castilla y Pedro III el Grande. En 1329, Alfonso el Benigno concedió la villa a su esposa Leonor. En 1369, Pedro el Ceremonioso la reintegró al patrimonio real. Juan I la vendió al marqués de Villena y en 1403 pasó al duque de Gandía.