El origen de esta villa es musulmán. Era una antigua alquería llamada Torre de la Alcudia o Torre de Crespins. Posteriormente, en 1353, fue vendida a Berenguer de Llombay. Perteneció después a los condes de Orgaz, que edificaron un palacio sobre lo que primero fue la primitiva alquería y, después, Palacio de los Crespí. En 1609, año de la expulsión de los moriscos tenía 60 fuegos.