En el mismo límite del término de Llanera con el de Rotglá y Corbera se halla l’Alt de Carrasposa, en cuya cima se han recogido algunas cerámicas lisas pertenecientes a vasos hechos a mano y unos escasos sílex atípicos, quizá testimonio de la existencia de un poblado de la cultura del Bronce Valenciano. En el Alts de la Llacuna, se descubrieron los restos de un poblado ibérico, en el que se encontró parte de un vaso de cerámica rústica del tipo llamado arcaizante y varios fragmentos de un plato decorado con motivos geométricos. El primer señorío de la localidad lo tuvo Diego de Fenollet, pasando a poseerlo en el siglo XVI Francisca de Vilaragut y de Sanz, y posteriormente su hijo Jorge. Además del marquesado de Llanera, esta familia tuvo también el condado de Olocau.