Ermita de los Santos Juanes. De estilo gótico. Englobada hoy en la trama urbana, la ermita de los Santos Juanes es construcción de finales del siglo XIII, situada extramuros de lo que fue el núcleo primitivo de la población, con planta del tipo llamado de Reconquista, que presenta una sola nave con arcos apuntados que sostienen techumbre de madera y puerta de medio punto. Contiene un pétreo sepulcro con inscripción y también alberga el retablo de los Santos Juanes Bautista y Evangelista (de principios del siglo XV). http://es.wikipedia.org/wiki/Alboc%C3%A1cer
Villa de origen árabe, es reconquistada en 1234, cuando don Blasco de Alagón toma el Castillo de Culla con todas sus pertenencias, entre ellas Benasal, quien otorgó la primera carta puebla el 3 de enero de 1239, pasando entonces a manos de su hija Constanza y del marido de ésta, Guillem d'Anglesola. El hijo de ambos, en 1303, vendió todo el término a la Orden del Temple y, al ser disuelta ésta, se incorporó al señorío de la Orden de Montesa. Históricamente formó parte de la denominada Setena de Culla.
Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional. A finales del siglo XVI, junto a la primitiva ermita, comienza a levantarse la hospedería ampliada en el siglo XVIII por dos alas portificadas a los lados. La hospedería se articula alrededor de un patio central porticado (con salida al prado por portada de medio punto), con destacado alero trabajado en piedra, y desde el cual se accede tanto al templo como a la cocina, chimenea y antiguas cuadras. Por escalera en piedra de tradición gótico-catalana se alcanzan las dependencias superiores, bien trabajadas en piedra labrada y techumbres de madera, donde se halla la sala de reuniones, decorada con pinturas murales monocromas del primer tercio del siglo XVII. En 1617 se comenzó a construir la Iglesia. Es de una sola nave rectangular, de tres tramos sin capillas ni crucero, con interesante coro alto a los pies. http://es.wikipedia.org/wiki/Alboc%C3%A1cer
Aparte de los antecedentes que presentan los frecuentes restos arqueológicos de tiempos prehistóricos, ibéricos, romanos y árabes, la villa de Albocácer nace como tal a partir de la carta puebla otorgada por Don Blasco de Alagón, lugarteniente del rey Don Jaime I, en 25 de enero de 1239, a Juan de Brusca y treinta pobladores más que se regían por los fueros de Aragón. En 1243 aparece como señorío de la Orden de Calatrava, que confirmó su carta puebla el día 24 de enero de ese mismo año. El 2 de junio de 1275, la orden intercambió el distrito con Artal de Alagón, quien a su vez hará entrega del mismo al rey Jaime II el 14 de junio de 1293. http://es.wikipedia.org/wiki/Alboc%C3%A1cer
Tirig Formaba parte de la bailía de Les Coves de Vinromà. El señorío pertenecía a Blasco de Alagón, el cual lo donó a Joan de Brusca en 1237 quien, a su vez, otorgó carta puebla a diversas familias cristianas el 15 de setiembre de 1245, estableciendo unas rentas bastante elevadas. El señorío territorial de los Brusca se mantuvo en el marco del señorío general de la Orden de Calatrava, después pasó a Artal de Alagón, luego a la Orden del Temple y finalmente, a partir del año 1319, a la de Montesa. En 1324 se rige según los fueros de Valencia y en 1361 se le cancela la partición de los frutos ante la despoblación existente. En 1646 tenía unos 100 habitantes, unos 225 en 1794 y 1.215 en 1950. A partir de esta fecha se produce un fuerte descenso en la población hasta situarse en 599 habitantes en 1994.