Villarreal,La monumental "iglesia arciprestal San Jaime", dedicada al apostol del mismo nombre, fue construida entre 1752 y 1779. Su planta, siguiendo el estilo barroco y diseñada por el monje carmelitano José Alberto Pina, fue rematada con ornamentos neoclásicos. Está compuesta por tres amplias naves, con los típicos crucero y ábside, todas de la misma altura. Las capillas laterales, entre los contrafuertes, terminan en cúpulas de arista. El techo de las naves es de bóveda de cañón. En el crucero se levanta una bóveda de tambor. El campanario es una torre octogonal en una esquina de la fachada principal, y fue levantado en 1682, formando parte de la antigua iglesia medieval.
Bechí (oficialmente y en valenciano Betxí) El poblamiento humano de algunas de las zonas del término de Bechí se remonta a la Edad del Bronce. Destacan los poblados de Conena y los Castellets que, posteriormente, se abandonaron y se trasladaron a otras ubicaciones a la cumbre del Solaig. Tanto este yacimiento como el de San Antonio pertenecen a la cultura ibérica desarrollada a partir del siglo IV adC. Los materiales asociados a estos núcleos son, fundamentalmente, cerámicas; pero hay dos que destacan. Por un lado, el plomo escrito del Solaig, una lámina de 31 centímetros de longitud por 3'5 cm. de anchura, escrito por ambas caras con caracteres iberos levantinos, datada aproximadamente en el siglo II adC.
La loza de Ribesalbes. Las influencias de L'Alcora y Manises fueron constantes en las formas y colores de las piezas realizadas en Ribelsalbes, siendo difícil diferenciar ambas producciones.Una tradición cerámica que en Ribelsalbes de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX presenta importantes influencias y paralelismos con la de la vecina Alcora, aunque en el último siglo también presenta características próximas a Manises. http://es.wikipedia.org/wiki/Ribesalbes
Alquerías del Niño Perdido (tradicionalmente Les Alqueries del Riu Sec) tiene su origen en las alquerías musulmanas de Bellaguarda, Bonastre y Bonretorn. Con la llegada del rey Jaime I de Aragón y la fundación del Reino de Valencia aquellas alquerías musulmanas pasaron a integrar una parte del entonces recién fundado término municipal de Vila-real.El nombre de la localidad viene de la imagen de Nuestra Señora del Niño Perdido que los monjes de Caudiel (Alto Palancia) dejaron en el oratorio del Buen Retorno en 1683. Este oratorio forjó durante siglos la identidad unificada de esta población al ejercer de punto de unión de los diversos núcleos habitados de la zona.