Su economía, basada tradicionalmente en los cultivos hortícolas y el arroz, ha sufrido en el presente siglo una profunda transformación hasta convertirse eminentemente en industrial, centrada en torno al ramo del mueble y la madera. No existen cultivos de secano y los cultivos de regadío se reparten entre el arroz, el naranjo, el maíz y las hortalizas, que son los que mayor extensión ocupan. La ganadería apenas está representada por algunas cabezas de vacuno estabulado, para la producción de leche. Sedavi
El Port de Catarroja junto al lago de la Albufera, donde hay tres casas que bajo el amparo de ser antiguas han sido remodeladas sin ningún proyecto de obra y amor por el entorno como Casa Sulema, Casa Baina y Casa Primitiva, alguna de ellas ilegales.
Alfafar fue en su día una alquería musulmana. El nombre procede del árabe "Al Hofra" que significa lugar hondo, de hoyos o fosos. Esas fosas se han encontrado en tiempos bastante recientes en el proceso de realización de diversas obras en el centro del pueblo. En una esquina de la plaza del País Valencià aparecieron galerías a una profundidad de cuatro a cinco metros; en ellas se encontraron diversos trozos de cerámica que se cree que datan de los siglos IX o X. En nombre de Al Hofra fue convirtiéndose, sucesivamente por corrupción y uso de la palabra, en Alfolfar, Alfofar y en la actual Alfafar.En el "Llibre del Repartiment" de Jaime I, hay constancia de donaciones en junio de 1238 -antes de la Conquista de Valencia que se realizó en octubre- de casas y tierras, a gentes de sus huestes en "Alqueriam d'Alfofar".
Ermita de Santa Ana. Edificada sobre un pequeño montículo, donde la tradición señala que fue encontrada su imagen; es patrona de Albal. El edificio es amplio con arcadas ojivales, con atrio y coro alto, habiendo sido restaurada en 1943 y en 2005. También es venerado allí San Blas, patrón del pueblo. El paraje está cubierto de pinos, con amplia plaza y fuente, siendo lugar de romería durante las fiestas patronales, el 3 de febrero y el 26 de julio, instalándose entonces puestos para la venta del típico "porrat".
Los vestigios más antiguos que de la ocupación humana de su término municipal conocemos corresponden ya a la romanización. El origen de la población es una alquería musulmana que el rey Jaime I cedió tras su conquista a Rodrigo de Zapata en 1237. El término municipal de Picassent limita con las localidades de Alcácer, Alfarp, Almusafes, Benifayó, Llombay, Monserrat, Silla y Torrente, todas situadas en la provincia de Valencia.