San Antonio, los días 16, 17 y 18 de enero. Destacan por la quema de la mayor hoguera del mundo, llamada la foguera, y por el día de los parells donde los festeros, sobre caballos todo el día 18, reparten por todas las calles del pueblo miles de juguetes. Durante esas fiestas, la gente del pueblo recita lo que ellos llaman un vitol. El vitol es esta frase: "¡¡Vitol i vitol al nostre patró del poble!!" y la gente responde: "¡¡Vitol!!". Esta práctica adquiere un mayor simbolismo durante la procesión el día 17 en la que la gente grita el vitol durante el recorrido. Los festeros y las festeras también lo gritan constantemente en todos su actos. Los festeros pueden ser de dos a los que quieran. Suelen ser grupos familiares o de amigos que se apuntaron años atrás para serlo. Hay un festero que asume el papel de Bandera y otro que es el Cuiro. El Bandera es el más importante y es el encargado de recitar el vitol final en los actos. Su indumentaria es un traje oscuro y un sombrero que lanza al final de la fiesta y el que lo coge obtiene entradas para la cena en la que se sirve arroz al horno. Estas fiestas son muy interesantes para los turistas porque son muy intensas y por la expectacularidad foguera y los parells. http://es.wikipedia.org/wiki/Canals_%28Valencia%29
El origen de esta villa es musulmán. Era una antigua alquería llamada Torre de la Alcudia o Torre de Crespins. Posteriormente, en 1353, fue vendida a Berenguer de Llombay. Perteneció después a los condes de Orgaz, que edificaron un palacio sobre lo que primero fue la primitiva alquería y, después, Palacio de los Crespí. En 1609, año de la expulsión de los moriscos tenía 60 fuegos.
Genovés fue una alquería árabe incluida en los términos general y particular de Játiva cuando la conquista por el rey Jaime I, siendo donada en 1268 al médico Baldovino y a su hermano Juan. El señorío pasó en el siglo XIV a los Sanz, hasta que por matrimonio de una hija de Guerau de Castellvert con Francisco Fenollet pasó al patrimonio teritorial de esta segunda familia. En 1762 se independizó de Játiva, y a principios del siglo XIX se constituyó en municipio.
Los restos más antiguos de la ocupación por el hombre en este término pertenecen al neolítico. Son cerámicas impresas encontradas en la Cova Santa del Capurutxo y, posiblemente, las hojas y cuchillos de sílex aparecidos en los Cingles de Barberá. La cultura ibérica esta representada por un importante poblado que hay en la Mola de Torró, con cerámicas áticas de barniz negro e ibéricas con decoración geométrica pintada, semejantes a las de la Bastida de les Alcuses. Hay abundantes restos de la romanización: monedas en la Cova de la Moneda de la Penya Foradada y una posible villa rústica en Les Campetes ha proporcionado varias lucernas, cerámica abundante y piedras de molino. La actual población surgió con la Carta Puebla del 1301 en una partida de Mogente donde había un manantial que brotaba al pie de una higuera. Gonzalo García y 40 pobladores más se establecieron allí segregando el lugar de Mogente. En 1348, se constituyó la baronía de su nombre de la fueron titulares los señores de Mogente. En 1548 pasó, por donación, a los Lladró de Vilanova, y más tarde a los Mendoza, duques del Infantado, a los Zúñiga, duques de Béjar, y a los condes de Albatera. Finalmente, en el 1737, por una concordia, pasó a manos de los marqueses de Dos Aguas. A principios del siglo XVIII tenía 675 habitantes, aumentando su población de manera espactacular en dicho siglo: 2.250 habitantes en 1794. Hasta el 1900, su demografía continuó aumentando; 4.046 en ese año, decendiendo después hasta llegar a los 2.200 del 1994 y los 2.121 del censo del 2005.http://es.wikipedia.org/wiki/Fuente_la_Higuera
Son escasos los restos prehistóricos aparecidos en este término. Hay vestigios de un establecimiento ibérico en la Cañada, consistentes en abundantes fragmentos de cerámica con decoración geométrica pintada y una pequeña escultura, también de barro cocido, representando un caballito, y los sillares almohadillados reutilizados en diversos paramentos del castillo, indudablemente de época romana y que prueba la existencia, quizá en el mismo sitio en el que luego se edificó ésta, de unas importantes construcciones de tiempos augústeos destruidas al levantar durante la Edad Media el castillo. Aunque su origen se tiene como romano, parece que Montesa comenzó a tener importancia en época de los árabes. Durante la conquista cristiana ocupó una situación fronteriza y en ella se refugió el caudillo musulmán Al-Azraq en guerra con Jaime I. De nuevo volvió a ser centro de rebelión musulmana, dirigida de nuevo por Al-Azraq. El infante Pedro se encargó de someter a la rebelión, aunque las luchas continuaron incluso tras la muerte de Jaime I, en 1276.