El territorio que hoy conocemos como término municipal de Teulada ha conocido la presencia del hombre desde los tiempos más pretéritos. Son diversos los yacimientos prehistóricos que nos indican que diversas zonas del término estuvieron habitadas por el hombre prehistórico, quien dejó testimonio de su presencia aquí. El yacimiento más antiguo, y sin duda el más importante, no sólo de Teulada, sino de los más antiguos de todo el Mediterráneo es la Cova de la Cendra. Situado en una de las laderas del Cap d'Or presenta una gran riqueza de estratos que se remontan al Paleolítico Superior, entre los 15.000 y 20.000 años adC.
Diferentes descubrimientos sugieren el desarrollo de cierta actividad prehistórica en Benisa. El hallazgo de tres pequeñas pinturas rupestres, en la partida rural de Pinos, así como el de monedas, ánforas, etc. nos indica también el paso de los romanos por estas tierras.El origen del topónimo Benisa (Banu-Isa) se considera árabe. También hoy la mayor parte de las partidas rurales del término conservan su nombre árabe: La Alfama, la Rápita, el Rafalet... Ello confirma la tesis histórica que señala la existencia de un importante núcleo de población arábiga cuando las huestes de Jaime I de Aragón llegaron en 1248 a Benisa, anexionando el lugar al Reino de Valencia.
Durante el paleolítico, constituía una bahía marítima, dedicada a la pesca de mar. En el neolítico, se produce el último ascenso eurástico y el cerramiento de la albufera. En la Edad de Bronce tiene lugar una gran actividad pesquera y marítima en la costa, y se tienen conocimientos de diversos asentamientos dentro de la albufera, todos dedicados a la pesca. Durante la época romana se producen asentamientos alrededor de la albufera al pie de las sierras próximas. Ocupada por los musulmanes alrededor del año 726, Pego fue un importante enclave que posteriormente formaría parte de la taifa de Dénia. Reconquistada en 1244 por Jaime I mediante un pacto con Al-Azraq, tras ser sofocada su rebelión en 1258 la villa y su término fueron entregadas al infante Pedro, que la repobló con campesinos catalanes y crearía la baronía de Pego en 1262.
En la época musulmana fue alquería y posteriormente, tras la conquista por la tropas de Jaime I de Aragón, fue donada a Andrés y Alberto Flix en 1249. A principios del siglo XVII, Pedreguer contaba con un número importante de habitantes, pero, al ser de religión musulmana, la expulsión de los moriscos decretada en 1609 provocó un despoblamiento casi total del lugar. Los nuevos habitantes que les reemplazaron provinieron principalmente de las Islas Baleares.
Los primeros vestigios de asentamientos humanos próximos a Ondara se localizan en las cuevas del Colom y del Corb (paleolítico mediano) y cueva Fosca (eneolítico) en la sierra de Segaria, y en la cima de ésta, con un poblado ibérico. Sobre las distintas teorías que explicarían el topónimo ONDARA, parece que la del profesor Manuel Sanchis Guarner sea la más rigurosa. Según el, procedería de ONDAR, vocablo ibérico que significa arenal. Especial interés tienen, por su proximidad al casco urbano actual y ligado a la llegada de colonos romanos a Dénia, la aparición de varias villas, necrópolis y cerámica romana en las partidas del Pla de la Font, Pujades y Vinyals, donde se han recuperado numerosos vestigios.