Comenzamos en Ibi, en la carretera que conduce a Banyeres a la derecha del puente en el barranco de las Zorras hasta la Casa del Motor donde iniciamos la subida hasta llegar a un camino bastante usado que llega por la Casa Foyadoretes, a partir de ahí subimos en dirección NE por el camino de la izquierda, cruzamos un camino hasta llegar al Mas de Tetuán y caminamos hacia la cumbre del Menejador, el regreso desde el Menejador se inicia por la misma pista forestal que en el ascenso hasta la cisterna metálica y enfrente a su izquierda tomamos un sendero que desciende hasta el barranco de las Zorras, pasamos por varias Cavas y ascendemos la sierra de los Barracones y llegamos a la Masia del Canyo a menos de una hora de Ibi.Foto: linkalicante
La flora se caracteriza por las carrascas, el fresno de flor (Fraxinus ornus), el arce (Acer opalus subsp. granatense) y el quejigo, entre otros.En cuanto al marco cultural de este espacio protegido, cabe destacar el santuario de la Font Roja.Foto: linkalicante
Siga el camino a la izquierda hasta Pla dels Galers (1h50min) (1185 m), donde encontrará una señal con una flecha blanca en el fondo rojo. La flecha apunta a la derecha en una senda. Bajando por la senda podrá disfrutar de una vista hermosa a las tierras cultivadas en el valle abajo. La senda pasa una roca grande y gira a la izquierda. Mientras la bajada la vegetación transformarse más frondoso. Siga las señales con una flecha blanca en el fondo rojo hasta encontrará una señal con una punta roja. Gire a la derecha (2h35min) (980 m)Foto: linkalicante
Regrese al depósito de agua (1h20min), y desvíese a la derecha en una pista hacia abajo. En dos minutos encontrará una senda señalizada. En ambos lados hay árboles grandes con plantas trepadoras. El follaje denso cola la luz a la senda, que alcanza un mirador con vistas al Valle del Río Polop y Alcoi, y continúa al camino de tierra (1h40min) (1100 m). Si usted desea volver al santuario, gire a la derecha. Se tarda unos 10 minutos al santuario.Foto: linkalicante
La actividad de los neveros artificiales es conocida desde tiempos de los romanos (2000 a. C.); su gran desarrollo tuvo lugar entre los siglos XVI y XIX, y ha sido utilizada hasta mediados del siglo XX, cuando, con la aparición de los primeros frigoríficos, caen en desuso. Foto: linkalicante