Las aceras porcheadas y con esos pilares de piedra, típicas en el casco antiguo de alguna que otra ciudad.Clima templado en verano y duros inviernos con nevadas. En el paisaje destaca la mano del hombre que durante siglos trabajó las laderas de las montañas para agricultura dando lugar a los famosos achuales. Bosques de pinos, encinas y robles.Foto:. SantiMB .
En el interior destacan los grandes pilares que sustentan las bóvedas de crucería. Mención especial merece el coro y su escalera de caracol, situado atípicamente en el penúltimo tramo, que presenta unos arcos rebajados y una bóveda estrellada. Se puede ver esculpido en forma de friso el Pórtico de la Gloria.Foto:. SantiMB .
Alonso de Vandelvira, en el "Libro de trazas de cortes de piedra", redactado entre 1575 y 1591, lo llama caracol exento y dice de él lo siguiente: "Ofrécese algunas veces haber de hacer un caracol para salir a algún órgano u a otra parte que sea menester que no embarace por la angostura que puede haber, el cual hacer exento alrededor de una columna como aparece en la traza…". Martínez de Aranda, en los "Cerramientos y trazas de Montea", redactado a finales del quinientos, ofrece un modelo más ajustado al caracol de Morella por su capialzado. Es el "caracol exento alrededor de un macho redondo capialzado en circunferencia".Foto:. SantiMB .
En el centro de la misma se encuentra un aljibe de época romana, sobre el que hay una garita del siglo XIX y los restos de un cuerpo de guardia. En la parte sur se encuentran los restos de una edificación compuesta por semisótano que se comunicaba con la torre celoquia.Foto:. SantiMB .
En el área del castillo han aparecido restos prehistóricos, ibéricos y romanos. Tras la reconquista se iniciaron las actuales murallas y las dependencias que ya existían fueron habilitadas para los reyes cristianos.Foto:. SantiMB .