Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Clara muestra de la arquitectura renacentista. Conserva unas interesantes tablas de Yáñez de la Almedina.
Castillo de Ayora. Dominando la Villa de Ayora, de origen árabe, con dos plazas fuertes rodeadas por cerca de mil metros de muralla, fue escenario en las Luchas Germanías, Guerra de Secesión y Guerras Carlistas. Se conserva la torre del homenaje, la puerta falsa, algunos lienzos, murallas, etc. A sus pies se alza la Iglesia Medieval de Santa María de estilo gótico, en la que se encuentra un retablo barroco de 1702.
Ayora, capital de la comarca que lleva su nombre, limítrofe con Albacete, está asentada en la cabecera de una llanura a 552 metros de altitud. Su término municipal, uno de los más extensos de la provincia, ocupa la mitad meridional del valle. Lo atraviesa el río Reconque-Cantaban que entrega sus aguas al río Júcar. A ambos lados la flanquean abruptas sierras: la de Ayora-Enguera al este y las de Palomera-La Hunde y Montemayor al oeste. En esas sierras encontramos montañas de considerable altura: Puntal de Meca (1.058 m.), Puntal de Mediodía (1.146 m.), Puntal de Tortosilla (1.199 m.), Montemayor (1.105 m.), Peñón de los Machos (1.091 m.) y Palomeras (1.258 m.).
Los datos arqueológicos más antiguos pueden remontarse a la Edad del Bronce por el hallazgo de un hacha de este metal, encontrada en un punto no determinado del término. También hay noticias de que en el caserío de Otonel aparecieron fragmentos de cerámica y un cráneo humano, pero por la vaguedad de los datos que se poseen no puede darse una clasificación de este hallazgo. Se sabe también que en la partida de Chaparro, en los Carrascones, junto al camino de Castillblanques, se encontraron centenar y medio de monedas, 11 de ellas denarios de plata republicanos fechables entre los años 73 a 31 adC. y resto de bronce, coloniales. fotos
Castillo de Chirel. Construido en el siglo XV, se encuentra situado sobre un monte que se halla flanqueado por las gargantas del río Jucar, de forma que es facilmente visible desde muchos términos del territorio. El acceso debe realizarse a pie, por senda, ya que la carretera finaliza a los pies del macizo donde está situado. Durante la Edad Media, la frontera entre los reinos de Castilla y Valencia se hallaba en el valle de Ayora, valle vecino al castillo, de forma que este podia utilizarse para controlar el tránsito por la vía del Jucar. Además, su posición le otorga una situación defensiva privilegiada: En el sur se halla un acantilado de algo más de 300 metros de altitud, mientras que el acceso se realizaba por el flanco Norte, cara al cual se hallaba una doble muralla. fotos