Organizada por la Asociación de Cofradías, la Semana Santa villenense tiene una antigüedad de más de ciento cincuenta años, a tenor de los textos conservados. La Semana Santa comienza en Villena el Viernes de Dolores, con el traslado de los pasos a la Iglesia Arciprestal de Santiago, desde donde parten en procesión, las siete cofradías. Especialmente emotiva es la Procesión del Encuentro entre la imagen de Nuestra Señora de la Soledad y la de Nuestro Padre Jesús, momento culminante que va acompañado del canto de una saeta.Foto: Qoan
Es tradición desde antiguo que en el barrio del Rabal se celebre la festividad de San José, donde este santo tiene su ermita. El barrio, en el fin de semana anterior a la festividad, se transforma con la ambientación y decoración necesaria para albergar en sus calles el Mercado Medieval, donde se representan tradiciones y juegos de tiempos pasados. Los desfiles de "correfocs" se compaginan con cetrería, visitas guiadas, y toda una serie de puestos de productos típicos y artesanales.Foto: ElDavid
La Fiesta de Moros y Cristianos villenense se celebra del 4 al 9 de septiembre en honor a la patrona de la ciudad. Son unas de las más antiguas y más multitudinarias de todas las fiestas de Moros y Cristianos. Su origen se retrotrae a 1474, cuando la Virgen de las Virtudes, abogada contra la peste, fue proclamada patrona de Villena. Foto:Qoan
Graffiti veneciano en el interior del castillo de la Atalaya, realizado por un preso de la Guerra de Sucesión mediante la técnica del esgrafiado, es decir, haciendo aparecer en blanco las capas inferiores de la pared y dejando en negro la capa superior, ennegrecida por el humo de las antorchas.Foto: Qoan
El recinto es de planta poligonal, y dispone de torres cúbicas en sus ángulos excepto en uno, donde se localiza la torre del Homenaje. El edificio está rodeado por una muralla jalonada por cubos. Las torres y los muros rematan en almenas rectangulares.Foto:Qoan