Las frondosas y espigadas carrascas constituyen el tesoro más valioso de la sierra del Menejador, también llamada del Carrascal y de la Teixereta. Esa conjución de valores botánicos es aún más significativa debido a su condición de floresta ancestral e histórica, pues se trata de uno de los modelos de conservación más loables del bosque mediterráneo, tan abundante en otras épocas por toda la geografía levantina.Foto:font roja6
La fauna del parque es rica y variada destacando entre los mamíferos, el Gato montés, la Gineta, la Garduña, la Comadreja, el Tejón o el Jabalí. La avifauna está presente con especies como el Petirrojo, el Águila perdicera, el Búho real, el Halcón peregrino, el Gavilán, el Azor, el Águila real, el Cárabo o el Buitre leonado.Foto: linkalicante
Como es obvio, una parte muy importante del parque se encuentra cubierto por un bosque de carrasca, en el cual aparecen de manera aislada ejemplares propios del bosque caducifolio junto con un sotobosque formado por la hiedra, la madreselva, la rubia o el durillo en las zonas más húmedas y el cojín de monja, la salvia de Mariola, la aliaga, la pebrella o el tomillo en la más seca.Foto: linkalicante
Vegetación de runares. Sobre las pendientes cubiertas de piedras sueltas viven el guillomo, el fresno, el arce y el mostajo. Pinares. En las cotas más bajas de la sierra, la sobreexplotación del carrascar ha producido su desaparición y sustitución por repoblaciones de pino carrasco.Foto: linkalicante
Las especiales características del parque permiten la existencia de diferentes paisajes vegetales. Los más destacados son Bosque de caducifolios. En los rincones más sombríos y húmedos de la cara norte y por encima de los 1.250 metros de altitud, se hallan bosquetes de caducifolios compuestos por el quejigo, el fresno, el arce, el tejo, etc.Foto: linkalicante