Alquería musulmana que el rey Jaime I otorgó al obispo de Huesca, Vidal de Canyelles. Teresa Gil de Vidaura, logró la propiedad mediante una permuta de tierras con dicho obispo, con la cual engrosó el patrimonio de Jaime de Jérica, hijo suyo y del rey Jaime II. El año 1331, pasó a manos de Gilberto de Zanoguera, quien fundó el señorío. Durante el siglo XV, pasó a poder de la Corona. A su término, se encuentra el despoblado de Rafelterras. La iglesia fue construida el siglo XV bajo la advocación de Santa Maria. Junto al Barranco de Carraixet se alzó una ermita dedicada a la Virgen María de los Desamparados; su primer edificio data del año 1414
El miracle dels peixets, en castellano "milagro de los peces", hace referencia a un suceso ocurrido en un lugar entre Alboraia y Almàssera, localidades de l'Horta Nord de Valencia, en 1348, que se conmemora con una romería el lunes de Pentecostés a la ermita erigida en recuerdo de tal suceso. Los hechos tuvieron lugar cuando el párroco de dicho pueblo fue requerido por habitantes de la vecina Almàssera, que por aquel entonces era todavía una partida de Alboraia y carecía de párroco, a llevar el viático a un converso de la localidad vecina, que según la fuente a la uno se acerque, era morisco o judío, en todo caso converso. foto
Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora (siglo XVIII) de estilo barroco y origen medieval. La fachada es de mampostería, con la torre a la derecha. En el interior encontramos tres naves con capillas laterales, la nave central presenta vuelta de medio cañón.
La Casa de la Serena, también llamada de la Sirena, de la Torre o de los Ferragud, se sitúa en el municipio de Alfara del Patriarca, en la (Provincia de Valencia). Es un edificio residencial palaciego de estilos renacentista y barroco, construido entre los Siglos XVI y XVIII, cuyo nombre proviene de la figura que rodea su escudo nobiliario, aunque propiamente posee cabeza de mujer y cola de serpiente. foto
Como la mayoría de localidades de la comarca Alfara del Patriarca fue una alquería musulmana. Fue reconquistada por Jaime I en 1249 que después la cedió a Ximén Pérez de la localidad aragonesa de Tarazona. Posteriormente fue cedida a Guillén Jáfer y a Bonifacio Ferrer que la convirtió en señorío. En 1396 fue adquirida por Bartolomé Cruïlles. En manos de esta familia permaneció hasta finales del siglo XVI siendo responsables de la construcción del conocido como Palacio de Cruïlles uno de los monumentos más destacados de la localidad.