La central nuclear de Cofrentes está situada a dos kilómetros del pueblo de Cofrentes, en la provincia de Valencia, en la margen derecha del río Júcar, muy cerca del embalse de Embarcaderos que sirve como fuente de refrigeración para la central. Está equipada con un reactor de agua en ebullición del tipo BWR/6, diseñado por General Electric, con una potencia térmica de 3.237 MW y 1.092 MW de potencia eléctrica. La refrigeración de la planta se consigue mediante dos torres de tiro natural del 50% de capacidad. La superficie total del emplazamiento es de 300 Ha. La autorización para la construcción fue concedida en el año 1975, siendo conectada a la red eléctrica nacional nueve años más tarde, en octubre de 1984.
Situado en la confluencia de los ríos Júcar y Cabriel, en la zona montañosa del oeste de la provincia de Valencia, en el límite con la de Albacete.Durante la administración borbónica se creó la Governació o Corregiment de Cofrents, que comprendía todo el valle de Cofrentes y varios pueblos de la Canal de Navarrés. Esta demarcación fue suprimida en 1833. En la guerra de Sucesión las tropas borbónicas se apoderaron del castillo, si bien el pueblo continuo siendo partidario del archiduque. Este mismo castillo fue destruido durante la Guerra de la Independencia y reparados varios torreones y lienzos de murallas durante las guerras carlistas.
En las terrazas de los dos ríos se encuentran al aire libre, sílex considerados mesolíticos. Hasta la romanización no existen más hallazgos. De esta época hay cerámicas comunes, terra sigillata, restos de un dolio y pesas de telar en el Castell de Basta y en otros lugares. La zona de Cofrentes, que no había sido incluida en los tratados de delimitación de conquistas entre Aragón y Castilla, fue conquistada por los castellanos y adjudicada al infante Sancho. En 1281 pasó al Reino de Valencia, por acuerdo entre Alfonso X de Castilla y Pedro III el Grande. En 1329, Alfonso el Benigno concedió la villa a su esposa Leonor. En 1369, Pedro el Ceremonioso la reintegró al patrimonio real. Juan I la vendió al marqués de Villena y en 1403 pasó al duque de Gandía.
Su origen se supone musulmán. Son escasos los datos que poseemos de su poblamiento antiguo en este término municipal, siendo vagas todas las noticias que se conocen. En la Cueva Valle existen restos prehistóricos, posiblemente eneolíticos a juzgar por media punta de flecha de sílex allí encontrada. También hay noticia, según Sarthou Carreres, de haberse descubierto varias lápidas romanas y árabes en su territorio.