El origen remoto de la localidad radica en un castillo musulmán; una antigua torre almohade (s. XII-XIII) situada en la parte alta de la población, conocida como la Casa alta, da el nombre al municipio y es símbolo de éste. Tras la Reconquista, fue anexionada a la Corona de Aragón. Torremanzanas estuvo dependiendo del Ayuntamiento de Jijona hasta su segregación en 1794, constituyéndose desde entonces en ayuntamiento propio. En 1805, se le otorgó el título de villa. foto
La ciudad se halla a orillas del Mediterráneo, en una planicie sorteada por una serie de colinas y elevaciones. El monte Benacantil, con 169 m de altura, sobre el que se asienta el Castillo de Santa Bárbara, domina la fachada urbana y constituye la imagen más característica de la urbe. En esta encontramos también el monte Tossal, donde se asienta el Castillo de San Fernando, la Sierra de San Julián o Serra Grossa, las lomas del Garbinet y el Tossal de Manises. foto
En la Isleta, situada en las afueras de la población, hay un yacimiento arqueológico. Se trataba, hasta los años 40, de una isla; sin embargo, hasta la Edad Media era, tal como ahora, una pequeña península. El lugar presenta indicios de ocupación desde finales del tercer milenio a.C. Fue ocupado de nuevo durante la Edad de Bronce. En el siglo V adC, fue poblado por miembros de la cultura ibérica, destacándose una cierta actividad productiva, con instalaciones de transformación de productos agrícolas y para la conservación de pecado. El poblado ibérico se abandonó en el siglo III adC y durante trescientos años el lugar quedó despoblado. foto
Iglesia.San Vicente del Raspeig es un municipio español situado en el noroeste del área metropolitana de Alicante, en la Comunidad Valenciana. Cuenta con 47.706 habitantes (INE 2006) y su rápido crecimiento demográfico se debe principalmente a su industrialización y al haberse convertido en una ciudad dormitorio. En el término municipal de San Vicente del Raspeig se encuentra, desde su fundación en 1979, el campus de la Universidad de Alicante, entre los núcleos urbanos de esta localidad y de Alicante.
Durante el periodo 1920-1935 la economía alicantina se decantó por la industria mientras la agricultura se sumía en una segunda crisis. Alicante fue una de las ciudades donde los republicanos ganaron las elecciones municipales de 1931 y durante toda la II República los partidos de izquierdas mantuvieron una mayoría holgada, tanto en la ciudad como en la provincia. El primer alcalde democrático fue Lorenzco Carbonell Santacruz elegido con un 81% de votos que realizó diversos proyectos urbanísticos de importancia y fomentó la construcción de escuelas públicas. En 1933, con la llegada del Sufragio universal, votaron por primera vez las mujeres alicantinas, ganando el Partido Socialista y en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936 triunfó el Frente Popular con un 80,72% de votos. foto