Se trata de un verdadero e interesante complejo arqueológico, tanto por su estratégica situación como por la relativa facilidad con la que se diferencian cada una de sus partes más significativas: una villa, una acrópolis, y un castillo de forma rectangular cuya ocupación es constatable ya en los alrededores del siglo V y hasta el IX.Foto:Pelayo2
Respecto al relieve, principal agente que define el paisaje, la zona norte del término municipal se caracteriza por un relieve de pequeñas lomas y valles con una red de barrancos encajada, la zona sur y este presenta las mayores elevaciones del término, con la Sierra de Portell y el Monte Mollet como elementos representativos. El centro y oeste del término se caracteriza por el relieve suave y ondulado sobre materiales más recientes, donde aparece el cauce de la Rambla de la Viuda y el embalse de Benadresa.Foto:Pelayo2
El patrimonio rural del municipio cuenta con abundantes muestras de las antiguas artesanales "sénies" que mantienen diferentes partes sus estructuras de piedra y diferentes piezas de la noria de extracción. Foto:Caracole
La repoblación cristiana se produjo en 1264, cuando Fra Gui de la Gespa, de la Orden del Hospital, concedió la alquería Alba a trece familias que provenían de las tierras de Vilafamés. Los territorios pasaron posteriormente a dominios de la Orden de Montesa, junto a Vilafamés, municipio al que estuvo ligado en calidad de aldea hasta su segregación en el año 1925.Foto:Caracole
Ripollés es un artista que vive por Castellón. Sus obras están llenas de color y alegría. Esta escultura se encuentra en Vall d'Alba (Castellón).Foto:ovando