La ermita de Santa Bárbara se halla en la cúspide de la población, al abrigo del perímetro del castillo. Ocupa aproximadamente el solar donde antiguamente se situó la antigua iglesia de San Pedro Intramuros, la primera parroquial de la villa, fundada en el siglo XIII.[Foto:REB
Esta ermita gótica formó parte en el pasado del antiguo Hospital de Pobres de Santa Ana de Ademuz, constituyendo su oratorio. La fundación de esta institución benéfica data de 1446, año en el que Juan de Navarra, hermano del rey Alfonso V de Aragón, dio licencia al Justicia y Jurados de la villa para la erección de un hospital de pobres en la población. Su capilla, como la institución, estuvo originalmente bajo la advocación de santa Ana.[Foto:REB
Ermita de Nuestra Señora de la Huerta. De los primeros tiempos de existencia de la ermita data la interesantísima pintura mural de María Magdalena, situada en uno de los arcos centrales y recientemente restaurada. La ermita de Nuestra Señora de la Huerta, joya de la arquitectura valenciana, constituye un verdadero resumen de estilos artísticos, en virtud de las sucesivas ampliaciones que sufrió a lo largo de su historia.Foto:Panotxa
La accidentada orografía, la altitud (660 metros) y el clima determinan la actividad económica y el desarrollo de estas tierras, dedicadas tradicionalmente a la actividad agrícola. En lo relativo a los cultivos, se diferencian los de secano –en tierras de montaña que no se riegan– y los de huerta, que aprovechan las aguas del Turia y sus afluentes, ramblas y acequias para el riego.Foto:Scott Bauer
La fortaleza musulmana de Al-Dāmūs fue conquistada por las tropas de Pedro II de Aragón en 1210, con la importante ayuda de caballeros hospitalarios y templarios, a los que recompensó con algunas rentas en la zona. Al parecer, poco después volvió a manos musulmanas. Finalmente, Ademuz sería incorporada al reino de Valencia por Jaime I de Aragón, quien la puso bajo dominio directo de la Corona, junto a la otra villa histórica de la comarca, Castielfabib.Foto:Panotxa