La historia reciente de Ayora está marcada tanto por su situación política fronteriza entre el Reino de Castilla y la Corona de Aragón desde la Reconquista como por su situación geográfica en la cabecera de un valle significativamente aislado.
Después de un periodo histórico común con el resto del sureste peninsular, tan solo destacable actualmente por restos pictóricos y funerarios de cierta importancia (incluyendo diversas cuevas con arte rupestre) y sobre todo por el -éste sí merecería capítulo aparte- muy destacable "Mugrón de Meca" o "Castellar del Mugrón de Meca" con restos de una muy importante población íbera -y/o celtíbera¿?- (en un altiplano cercano a Castilla), que posteriormente fue romana y en menor medida árabe (en esa época se decidió bajar a habitar el llano y los restos en esta zona se dispersan), llegó la "reconquista" de los reinos cristianos del norte. Ayora
Su economía es básicamente agrícola, aunque con un pasado de cierto auge industrial. La superficie cultivada apenas llega al 15,6% del total municipal, quedando el resto poblado por pinos, carrascas y romeros. Con agua de fuentes y pozos se riegan las tierras en las que se cultivan melocotoneros y manzanos especialmente, maíz, hortalizas y alfalfa. En secano hay olivos y almendros. El cultivo de mayor superficie es el de cereales y viñedos. Abunda la ganadería capruna y lanar, así como las colmenas para la extracción de la miel.
Torre y Cúpula de la Iglesia de Teresa de Cofrentes. El término municipal de Teresa de Cofrentes limita con las siguientes localidades: Ayora, Bicorp, Cortes de Pallás, Jarafuel y Zarra, todas ellas de la provincia de Valencia.
Salvo una estrecha franja occidental por donde corre el río Reconque (que recibe en las proximidades de Teresa al río de Zarra para formar entre ambos el río Cautaban, afluente del Júcar), todo el término está ocupado por el macizo cretácico del Caroig, en una sucesión de muelas y barrancos que configuran un paisaje muy imbricado. Destacan las alturas del Pico del Caroig, en una sucesión de muelas y barrancos que configuran un pisaje muy imbricado. Destacan las alturas del Pico del Caroig, el Alto de Tona, Pino Alto y la Pedriza. Otros accidentes hidrográficos son los barrancos del Argongeña y de la Sima, y la rambla de Murell.Teresa de Cofrentes