La villa está en un llano en la margen derecha del río Chelva, a la que se accede por medio de un viaducto. El pueblo está edificado en torno a la iglesia parroquial, en honor a la Purísima Concepción, situada en el centro del municipio. La superficie del término es muy montañosa, muy quebrada y abrupta. Las alturas más importantes son Peña Uncel (993 m.), Escorpión (645 m.), Mataja (1.024 m.), Castellano (1.059 m.). Calles
Son varios los materiales que se conservan desde el paleolítico hasta la época medieval. Será en época romana cuando encontramos un posible origen urbano de la población, con el descubrimiento en el año 1987 de restos constructivos, cerámicos y líneas de muros, que indicaban la existencia de un asentamiento de este periodo en la misma población. Una "villa" de cierta entidad, con una amplia cronología, situada en una zona profundamente romanizada como es el valle del río Cañoles, por el que discurría la "Vía Augusta". Poco se conoce de la Vallada musulmana, salvo la pervivencia de algunos topónimos en el término municipal, el trazado de alguna de sus calles que paulatinamente iría desapareciendo tras la conquista cristiana, y los materiales cerámicos conservados en el Museo Municipal. En el año 1244, merced a la capitulación suscrita entre el rey Jaime I y el alcaide andalusí de Játiva, y en virtud de este pacto, el alcaide musulmán cedía al rey conquistador el castillo menor de Játiva y adquiría el compromiso de entregar la fortaleza mayor pasados dos años. A cambio de ello recibía los castillos de Montesa y Vallada. Vallada
El monasterio de la Trinidad sito en la calle Trinidad de la ciudad de Valencia (España) es un edificio que fue fundado en 1242 como cenobio y hospital. En 1444 fue ocupado por las religiosas clarisas por expreso deseo de la reina María, esposa de Alfonso el Magnánimo, que quería disponer de un lugar de retiro junto a la ciudad, y a tal efecto lo colmó de donaciones y privilegios. La primera abadesa fue sor Isabel de Villena, la autora de la conocida obra "Vita Christi". También estuvo ligado al convento el famoso escritor Jaume Roig, que fue médico de la comunidad.