El clima: por su altitud esta tierra tiene inviernos fríos y veranos suaves. La nieve se deja ver varias veces al año formando bellos paisajes. La villa está situada en medio de una amplia llanura, al noroeste de la Sierra del Sabinar, teniendo el municipio una extensión de 75 km².Foto:Jesús
De la época romana hay abundantes restos, la mayor parte pertenecen a las que fueron villas rústicas: Hoya de los Cossalicos, Quincha de la Loba ( en Pardanchinos), el Borrequillo y la Cañada del Baile son los lugares más importantes.Foto:Fernando Cuenca Romero
Antes de la reconquista de Valencia por Jaime I, la villa de Andilla era gobernada por el moro Zeit Abuzeit, o Abu Zayd, el gobernador almohade que dominaba Segorbe. El reino musulmán de Valencia albergaba tres facciones políticas diferentes que gobernaban sobre distintos territorios. La región de Segorbe estaba bajo gobierno de Azu Zayd o Zeit Abuzeit, en Valencia y Onda el rey de familia indígena Zayyan, y los Ibn Aziz, que dependían del reino murciano de Ibn Hud, en Alzira, Xátiva y Denia. Estos tres territorios se hallaban inmersos en una cruenta guerra civil, buscando apoyo en los reinos de alrededor.Foto:Fernando Cuenca Romero
Andilla pasó a ser cabecera de baronía, sufriendo mil visicitudes. Se sabe que a principios del siglo XV pertenecía a los Condes de Prades y que a mediados del mismo siglo pasó a manos de D. Manuel Díez de Calatayud, casado con Catalina Ladrón de Vilanova, cuyos escudos de armas se hallan esculpidos en la portada principal de la Iglesia parroquial de la Asunción de Andilla y, por el matrimonio de su hija, a la familia Heredia. Debido a la falta de descendencia directa de los Heredia pasó a la familia Rebolledo, que la poseyó durante el siglo XVII y la primera mitad del XVIII. Foto:Fernando Cuenca Romero
Cerca del pueblo está la ermita de Santa Inés. Jaime el Conquistador ocupó este territorio en 1237, constituyendo en él una baronía y donándola a su repostero mayor, Eiximén Peres d`Arenós. En el siglo XV pertenecía a la familia de Miquel Dies de Calataiud, y fue heredada a mitad del siglo XVI por el poeta Juan Ferrandis de Herèdia. Posteriormente perteneció a la familia Marcilla y, actualmente a la familia de Santa Cruz. La zona fue muy castigada durante el periodo bélico de 1936 a 1939; se estableció un frente en el cercano vértice de la Salada, y resultaron destruídos gran número de edificios de la villa y del término, siendo ésta otra de las causas determinantes del descenso de población. Se celebran fiestas a San Bartolomé y a Santa Inés.Foto:Fernando Cuenca Romero