Muchamiel (Alicante, España): vista de la fachada sudoeste de la iglesia parroquial del Salvador. El campanario anexo fue construido en 1513 con la función original de torre de defensa.Durante la colonización cristiana perteneció al realengo de Alicante y, en ella, permaneció incluida en la Corona de Castilla por espacio de 50 años aproximadamente, hasta que en el año 1296 pasa a formar parte del Reino de Valencia bajo reinado de Jaime el Justo. Su iglesia parroquial se empezó a construir en 1511. En el 1580 se le concedió el título de "Universidad" (título que otorgaba una cierta independencia municipal) y, por real privilegio, en 1628 se segregó de Alicante y consiguió ser elevada al rango de villa con voto en las Cortes del reino; voluntariamente volvió a formar parte de Alicante en el 1653, volviendo a separarse, definitivamente, en el año 1736. foto Autor: Rodriguillo
Se trata de una ciudad históricamente marcada por su condición fronteriza, ya que desde el Tratado de Almizra (1244) se la consideró plaza límite de la Corona de Aragón con la de Castilla. Población árabe llamada Sexona, que presentaba un castillo almohade del que aún quedan las ruinas, fue conquistada a mediados del siglo XIII, pasando pronto a ser Señorío Real. Durante la Guerra de Sucesión, fue una villa marcadamente pro-borbónica, por lo que opuso una fuerte resistencia a las tropas del archiduque Carlos, que asediaron Jijona y obligaron a los habitantes a la rendición en el año 1706. Sin embargo, la población que consiguió huir a las montañas realizó una contraofensiva que terminó con la conquista de la plaza en el 1707. Gracias a su lealtad a Felipe V, éste le otorgó a Jijona los títulos de Ciudad y de muy leal y muy noble en 1708.Por su importancia histórica, el municipio fue dotado de una gran extensión municipal, por lo que Jijona conserva el 5º mayor término municipal de la provincia de Alicante. De su municipio se segregaron durante el siglo XVIII el pueblo de Torremanzanas y el pequeño lugar de La Sarga, en el norte del término, que volvió a unirse a Jijona poco después. foto
La ciudad se halla a orillas del Mediterráneo, en una planicie sorteada por una serie de colinas y elevaciones. El monte Benacantil, con 169 m de altura, sobre el que se asienta el Castillo de Santa Bárbara, domina la fachada urbana y constituye la imagen más característica de la urbe. En esta encontramos también el monte Tossal, donde se asienta el Castillo de San Fernando, la Sierra de San Julián o Serra Grossa, las lomas del Garbinet y el Tossal de Manises. foto
Los orígenes de Alicante se remontan probablemente a poblados íberos. Hay evidencia arqueológica de factorías comerciales fenicias (el Palmeral de Elche, los Baños de la Reina en Campello...) que presuponen la existencia de una factoría similar en Alicante, en la que más tarde, colonos griegos de Focea, en Asia Menor, fundaron un asentamiento llamado Akra Leuka (Pico Blanco) en el 324 adC. En el 201 adC los romanos capturan la ciudad y la llaman Lucentum. En realidad, la ciudad se llamaba Leucante o Leucanto; Lucentum es una latinización del nombre original que sólo existió en los mapas romanos foto
Alicante fue conquistada en abril de 1296, a pesar de la resistencia del alcaide del castillo Nicolás Pérez, terminando con la soberanía castellana. La conquista fue, en parte, facilitada por los colonos cristianos de origen catalán o aragonés (como, por ejemplo, la ayuda de la familia Torregrossa, de cuyo escudo se basa el actual blasón de la ciudad). Aún así, Jaime II respetó los privilegios e instituciones anteriores aunque adaptándolas a la nueva situación política, particularmente después de la incorporación de Alicante, y el resto de comarcas limítrofes al Reino de Valencia mediante la modificación de lo fijado en el Tratado de Almizra (Sentencia Arbitral de Torrellas, 1304 y Tratado de Elche, 1305). foto