La tradición cinegética en L'Albufera de Valencia se remonta al período de la ocupación árabe. La exuberante vegetación y abundante caza (ciervos, jabalíes, liebres, perdices, conejos, nutrias, aves acuáticas, etc.) convertían este lugar en algo excepcional; razón por la que el rey D. Jaime I se reservó su propiedad tras conquistar el Reino de Valencia, dictando una serie de privilegios y ordenanzas que garantizasen el buen uso y conservación del lago y la Devesa. Asimismo, en las Ordenanzas dictadas en el año 1761 por Carlos III figuran seis capítulos relacionados con la caza en el lago y sus Iímites, dejando a criterio del intendente el arriendo de éste. Foto:EL MUNTANYERET
Su valor ecológico es muy grande ya que aquí se encuentran especies de gran valor ecológico en peligro de extinción, como el Fartet o el Samaruc. Además es una de las pocas Albuferas que se conservan en buen estado en la Comunidad Valenciana, cuya costa antiguamente estaba formada por una sucesión de albuferas y marjales. Hoy en día aún se pueden ver la sucesión de marjales en toda la costa valenciana, aunque de menor tamaño que la Albufera de Valencia, desde el marjal de Pego-Oliva, el marjal de Jaraco, el marjal de Rafalell y Vistabella en Masamagrell, el marjal del moro en Puzol-Sagunto, o el marjal de Almenara, entre otros. Foto:elmuntanyeret
La abundancia de pesca ha sido la virtud más rentable de la Albufera. Y también el medio de vida más tradicional. Los árabes ya explotaban organizadamente las riquezas piscícolas del lago. Luego, los diversos reyes propietarios de la Albufera también obtenían sus beneficios quedándose con la quinta parte de todo lo que se pescaba en el lago. Eso nos da una idea de lo mucho y bien que se pescaba en estas aguas. En 1857 la actividad pesquera comienza a regularse de un modo más ordenado y acorde con los tiempos que corrían. Foto: pinchof
En 1609, se ordenó la expulsión de los moriscos, cosa que produjo una gran pérdida demográfica y el abandono del cultivo de las tierras. Como consecuencia de eso Benifayó fue vendido a Miquel Falcó de Belochaga que vincula la población como una Baronía. Los barones de Benifayó residían en la casa-palacio adosada a la torre existente (actualmente llamada Torre de la Plaza).Foto:Pelayo2
El territorio es completamente llano. Cruza el término el río Júcar, de oeste a este, que constituye su linde meridional. La propiedad de la tierra está muy repartida. Las tierras aumentaron su producción al ser drenadas mediante arcaduces, estando totalmente cultivadas; para el riego se utilizan aguas de la Acequia Real del Júcar, a través de la acequia de Albalat; por todo el término se esparcen multitud de acequias y canales para los arrozales. La villa se alza en un meandro de la margen izquierda del río Júcar.Foto:Nethunter